Me sucede que a veces paso una temporada leyendo y me sucede que descubro que tengo una tremenda facilidad para meterme dentro de los libros y caminar por sus historias y vivirlas como si fuera a mí a quien le ocurren las cosas. Entonces me sucede que después de tantos años de hacer eso he viajado por los más increíbles lugares y he vivido aventuras que casi son imposibles de narrar. Así me sucede que voy conociendo sitios, emociones, climas, situaciones y me sucede que las vivo con una realidad que me asusta. ¿Sabías que alguna vez, en una salitrera del norte, hubo una niña que contaba películas? ¿O que Jesús nunca dijo que había infierno? ¿Sabías que en el Archipiélago de Chiloé hay una isla que está llena de brujos? ¿O que los chamanes sanan con un soplido? Entonces me sucede que cada vez que voy a leer sé que se va a tratar de una temporada larga y que no voy a entender qué es lo que hago en este siglo, porque una vez me convertí en un detenido desaparecido por la dictadura militar que asoló a mi país y entonces no debería estar aquí porque nunca volví a aparecer. Entonces me sucede que me pierdo y no sé donde estoy.
Viejo zorro melancólico, jubilado, pensador y un poco tonto, quiere comunicarse contigo para contarte cosas que le ocurren en el corazón.
sábado, 19 de noviembre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 47
Me sucede que a veces siento la necesidad de hacer algunas preguntas. Entonces me sucede que pienso en que tengo más de setenta años y todavía hay cosas que quiero preguntar y algunas de ellas me vienen persiguiendo desde que soy niño. Me sucede entonces que pienso que algún día me obsesioné por los libros y comencé a comprar y a comprar. Terminaba de leer uno y compraba otro, hasta que en vez de comprar uno compré dos y antes de terminar el segundo ya había comprado tres más. Entonces me sucede que con los años se fueron multiplicando y mi casa ha terminado por ser una biblioteca tremenda de la que apenas he leído una mínima parte. Me sucede entonces que me doy cuenta que he comprado tanto libro para encontrar una respuesta a las preguntas que me han asaltado toda la vida y he terminado no encontrándola. Entonces me sucede que me hago una de las punzantes interrogantes que me ha perseguido desde muy joven: ¿Por qué no recuerdo ni una sola caricia de mi madre?... pero no hay respuesta.
jueves, 6 de octubre de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 46
Me sucede que a veces contemplo las calles, en el centro de la ciudad, llenas de gentes que van muy aprisa quién sabe dónde y a qué. Entonces me sucede que se me ocurre que ni los que van saben hacia donde van y, simplemente, van. Me sucede entonces que no creo que todo este mar humano ande dando vueltas por ahí por la sencilla razón de ir al trabajo, o qué sé yo, y me sucede que me asalta la idea de que todos están allí por alguna razón diferente a todo lo que imaginamos y yo soy uno de ellos. Recuerdo, entonces, a un conferencista que decía que los humanos somos el alimento de los dioses y me sucede que recuerdo algo como que estos dioses se alimentaban de nuestra energía y por eso teníamos que movernos para producir dicha energía, léase alimento. Me sucede entonces que tal vez eso sea verdad y por eso los que hacen todo lento terminan viviendo más años y una vida más plena. Entonces me sucede que dejo de escribir.
jueves, 22 de septiembre de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 45
Me sucede que a veces hago locuras sólo con el afán de ver felices a los demás. Entonces me sucede que siento una felicidad tan tremenda que a fin de cuentas no es otra cosa que la suma de todas las felicidades que he causado con mi locura de turno. Me sucede, entonces, que quisiera que el tiempo se detuviera para quedarme, así, feliz para siempre. En ese momento es cuando me sucede que entiendo aquello de que la felicidad es como un caramelo y hay que gustarla hasta que se acaba, no importa lo que nos haya costado. Intenta hacer feliz a alguien y te sucederá que entenderás de qué estoy hablando.
martes, 13 de septiembre de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 44
Me sucede que a veces veo con tanta claridad algunas cosas que me asusto. Entonces me sucede que me lleno de interrogantes y me aterrorizan las respuestas que me llegan desde el centro del corazón. Me sucede entonces que veo a la gente buena en un tremendo peligro porque los que mandan, en esta sociedad desatinada y corrupta, están tramando eliminarlas para que no quede en evidencia su maldad y su egoísmo. Entonces me sucede que me entristezco porque yo no corro peligro. No he sido demasiado bueno y tengo muchas cosas que ocultar disfrazando eso de que es mejor el silencio, para muchos. Me sucede que a veces me conecto conmigo y me digo cosas que no me gustan pero que debo agradecer porque me sirven para mejorar.
domingo, 4 de septiembre de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 43
Me sucede que a veces estoy enfermo y siento que soy demasiado vulnerable. Entonces me sucede que descubro que cualquier cosa, o persona, puede hacerme mucho daño y me llena una angustia que me cuesta controlar. Me sucede, entonces, que descubro que nunca he estado protegido de nada y que estoy expuesto, a cada segundo, a que algo o alguien en la vida, me haga daño. Entonces me sucede que no quiero que me hagan daño y que mientras más años tengo más fácil es llegar a mí y herirme porque carezco de defensas y, si alguna vez las tuve, se van debilitando cada día. Me sucede entonces que me deprimo y trato de salir de ese estado pero todos los caminos, hacia cualquier parte, son extremadamente peligrosos. Entonces me sucede que siempre lo supe pero lo escondí para poder moverme hacia alguna parte y no quedarme inmovilizado. Me sucede, entonces, que comprendo muchas cosas y entre ellas que, generalmente, los seres humanos levantamos enormes torres sobre una base que no es capaz de sustentarlas.
miércoles, 31 de agosto de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 42
Me sucede que a veces me pierdo por mundos que no conozco y que existen dentro de mi cabeza, o de mi corazón. Allí los caballos son blancos y tienen las crines largas y me sucede que veo volar a los pájaros y sé que yo también puedo volar como ellos. Entonces me sucede que descubro que estoy soñando y viajo, a veces, entre pasillos llenos de libros muy antiguos escritos en un idioma que desconozco pero que haciendo el intento puedo comprender. Estos libros hablan del mundo que existió y dicen que volverá a existir después del enorme cataclismo que habrá sobre la tierra y me sucede que entiendo este cataclismo como un cambio radical en el mundo interior del hombre. Me sucede, entonces, que me quedo leyendo durante varios años perdido en esos inmensos pasillos donde millones de libros esperan a que yo los lea. Me acompaña el caballo y el pájaro y entonces me sucede que de a pié no podría ir de un lado a otro porque la biblioteca del templo es inmensa y subo en el caballo y vuelo de un lado para otro sin decidirme a escoger un libro porque entiendo que los libros son los que deben escogerme a mí. De pronto florece una rosa y me sucede que un ganso me regala una pluma.
martes, 23 de agosto de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 41
Me sucede que a veces tengo un mes económicamente malo. No siempre es así pero a veces pasa y entonces me sucede que me pongo nervioso porque no se me ocurre nada para paliar la situación. Entonces me sucede que descubro que antes no era así y siempre se me ocurría alguna solución. Me sucede entonces que me asusto porque pienso que cuando uno se pone viejo la cabeza ya no funciona como antes y parece que así es. De esa forma me sucede que no me gusta la idea de que mi cabeza ya no funcione como siempre. Me gusta escribir y me sucede que ya no se me ocurren muchas cosas y mi vieja máquina con la que escribo empieza a oxidarse y a llenarse de polvo. ¿Será inevitable que suceda todo eso? A veces me sucede que me siento muy perdido cuando descubro que “ahora que tengo la respuesta para todas las preguntas, cambiaron las preguntas”.
domingo, 14 de agosto de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 40
Me sucede que a veces despierto muy temprano y “descubro” que hay mucha gente que hace lo mismo y que se va al trabajo cuando otros todavía están, recién, en la primera vuelta del sueño matinal. La gente se va muy temprano a trabajar, cinco o seis días de la semana, y escucho en la radio una entrevista a un político muy connotado que ya está en plena labor. Entonces me sucede que descubro que hay gente que cree que los políticos no hacen nada y que se lo pasan discutiendo “tonteras” en el Congreso. Me sucede, entonces, que no entiendo cómo puede haber quienes piensen así y tal vez no se ha percatado que mover un país no es nada fácil. Manejar un hogar, con cinco o seis personas, no es sencillo, entonces manejar un país con quince o dieciséis millones de habitantes debe ser muy complicado. Entonces me sucede que quiero participar pero parece que ya es tarde. Tengo muchos años y me sucede que descubro que vengo de un mundo donde la tecnología y los valores eran otros. ¿Será así?
viernes, 5 de agosto de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 39
Me sucede que a veces me siento flojo y no tengo deseos de hacer nada. Mi mujer me dice que ya estoy jubilado, que tengo mis años, que me he ganado el derecho a flojear, etc. Entonces me sucede que pienso en todo lo que he hecho y descubro, asombrado, que todos los esfuerzos conducían hasta aquí. Me sucede, entonces, que entiendo eso de que la meta no es lo importante sino el camino para llegar a ella. Pero ya lo anduve y tal vez la idea sea desandarlo para ir atando los cabos que dejé sueltos y desatando los que amarré equivocado. Entonces me sucede que para desandar tengo que levantarme del asiento y echar a caminar. Anoche llovía y me sucedía que sentía una profunda paz en el corazón y quería salir a caminar bajo la lluvia. Hoy hay un maravilloso día de sol y resulta, entonces, que a la naturaleza también le suceden cosas como me suceden a mí y por eso debe ser que a veces me sucede que a veces.
domingo, 31 de julio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 38
Me sucede que a veces tengo muchas ganas de cantar y de hacerle regalos a la gente que quiero (a toda) y me prendo un clavel en la solapa y salgo a la calle y saludo a todos. Entonces me sucede que me doy cuenta de que la gente se extraña de que la salude y que tenga, para ellos, una sonrisa de regalo. Entonces me sucede que descubro que el mundo se puso demasiado serio y los que pasan fruncen el seño y caminan muy rápido y con la cabeza gacha. Me sucede, entonces, que prefiero la gente con la cabeza erguida, sonriente, no desconfiando de todos, con una sonrisa a flor de labios y una caricia suave para los niños. Miro los titulares de los periódicos y me sucede que encuentro sólo agresiones y cursos donde se aprende a engañar, a estafar, a violar los más sagrados principios, etc. Me sucede, entonces, que no les creo y sigo viendo al mundo hermoso, a la juventud hermosa, a los ancianos lindos y hay un edificio donde, en sus ventanales se refleja el sol. Entonces me sucede que descubro que el mundo es como uno quiere que sea y que sólo termina siendo nada más que un reflejo de lo que hay en nuestro interior.
lunes, 25 de julio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 37
Me sucede que a veces no entiendo algunas cosas por más esfuerzos que hago. Entonces me sucede que me siento viviendo en un mundo que se maneja con reglas que no alcanzan a llegar a mi entendimiento. Me sucede que cuando los estudiantes marchan por las calle de Valparaíso y veo, a la vuelta de la esquina, a los carabineros, vestidos con trajes especiales, cascos especiales zapatos especiales, escudos, escopetas para lanzar gases lacrimógenos o balines de goma, con sus lumas en la mano, dispuestos a lanzarse contra ellos a ejercer la represión y la violencia, me dan ganas de sacar la cabeza por la ventanilla del auto y gritarles: “¡¿No les da vergüenza?!”. Entonces me sucede que entiendo que no les da vergüenza y mi corazón se apena y no lo puedo evitar.
lunes, 18 de julio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 36
Me sucede que a veces me decido a dejar este mundo y a dedicarme a vivir mi mundo interno donde suceden cosas maravillosas, entonces me sucede que me siento contento de tomar esa decisión y comienzo por dejar algunas cosas y meterme de lleno en mis escritos. Me sucede entonces que me pregunto ¿Habré nacido para eso? ¿Y por qué me demoré tanto en darme cuenta? Entonces me sucede que no encuentro respuestas y comienzo a practicar mi nueva vida importándome nada encontrar respuestas o no. Esta mañana no hace frío y estoy muy contento, entonces me sucede que siento que me he encontrado conmigo, viviendo de minuto en minuto. Me sucede, entonces, que descubro que este minuto estoy vivo pero el próximo no sé y no importa porque no existe.
sábado, 9 de julio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 35
"No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad..."
Hoy asesinaron a Facundo Cabral... ¿Puede haber tanta maldad en el planeta?... Facundo era un hombre que repartía amor por todo el mundo.... ¿Qué es esto?... No es nada más que falta de amor.... Tengo mucho dolor en el corazón, como debe tenerlo él por la maldad del ser humano... Claudio Guzmán me llamó por teléfono y me dijo que tal vez el amor se estaba retirando, como el mar, para volver en una ola gigantesca a salvar a la humanidad porque el hombre parece que ya no se salvó a sí mismo.
¡Hasta pronto Facundo! Aunque yo creo que tu espíritu no se va a ir al cielo sino que se va a repartir, en pedacitos, en todos los corazones de los hombres de la tierra.
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad..."
Hoy asesinaron a Facundo Cabral... ¿Puede haber tanta maldad en el planeta?... Facundo era un hombre que repartía amor por todo el mundo.... ¿Qué es esto?... No es nada más que falta de amor.... Tengo mucho dolor en el corazón, como debe tenerlo él por la maldad del ser humano... Claudio Guzmán me llamó por teléfono y me dijo que tal vez el amor se estaba retirando, como el mar, para volver en una ola gigantesca a salvar a la humanidad porque el hombre parece que ya no se salvó a sí mismo.
¡Hasta pronto Facundo! Aunque yo creo que tu espíritu no se va a ir al cielo sino que se va a repartir, en pedacitos, en todos los corazones de los hombres de la tierra.
Hoy me sucede que estoy triste y no lo puedo evitar.
domingo, 3 de julio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 34
Me sucede que a veces son las diez de la mañana y hace mucho frío. El invierno parece que quiere llegar y espero que lo haga para ver llover. Entonces me sucede que pienso en aquellos que no tienen como protegerse del frío y de la lluvia. Entonces me sucede que me da un poco de pena pero nada puedo hacer como no sea sentir en el corazón un profundo amor por esa gente. Me sucede, entonces, que me gustaría que todo fuera mágico y que el mundo se pintara de colores para volver a salir a la calle a encontrarnos con los otros niños y a jugar juegos inocentes y otros no tanto. Entonces me sucede que me doy cuenta que he envejecido y que no soy un niño. (Me sucede, entonces que me asusto).
jueves, 30 de junio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 33
Me sucede que a veces me quedo largo tiempo sin trabajo y no tengo lugar para ir a desgranar mis inquietudes que se hacen verso y poesía.
Y el mundo se me aparece como un monstruo de hierro y de cemento y hay que pagar y pagar hasta por el viciado aire que respiramos.
Y si no hay trabajo no hay dinero y si no hay dinero no se puede pagar y si no se paga el mundo te tritura con unas horribles tenazas hechas para destrozar al que no paga.
No hay justificación para no pagar hoy, porque jamás se ha pensado en no pagar, pero hay que pagar hoy y si no lo haces hoy serás anotado en un libro donde está la lista con los nombres de los que no pagaron hoy.
No importa que sea la primera vez que se comete el delito. Tu nombre quedará inscrito junto a los de los otros que nunca pagan hoy y tú serás tan culpable como ellos y la sociedad te señalará con un dedo acusador.
Entonces me sucede que igual me siento contento porque puedo contarte de lo que me está pasando por estos días y tal vez te esté pasando algo parecido. No puedo ser el único.
Me sucede, entonces, que me veo como todos y me siento como todos y me alegro como todos.
miércoles, 29 de junio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 32
Me sucede que a veces, estando en estado de meditación, veo cosas y siempre me sorprendo de eso, porque es tan vívido lo que se presenta ante mis ojos cerrados, que juraría que es real. Entonces lo escribo en mi Diario y me sucede que hoy me dieron ganas de compartirlo con alguien:
“Charles Aznavour cantaba “Un agosto en París” y me sucedía que yo pensaba en que ya no existen artistas de esa talla y descubrí que mi generación es la última que nació antes que la tecnología abriera la brecha y marcara un antes y un después en todas las cosas y situaciones. Entonces me sucede que entiendo que el mundo siguió su marcha y nosotros nos quedamos al lado de acá del gigantesco abismo tecnológico, de modo que no tenemos más alternativa, si no queremos quedarnos en el borde del precipicio o inmovilizados, que desandar el camino y volver a encontrarnos con la misma gente, esa que saluda cuando se encuentra en los caminos que a cada uno le tocan, y que comparte bienes, felicidades y tristezas. Entonces me sucede que comprendo que para seguir adelante tendríamos que aprender a volar y ya no queda tiempo para eso. Entonces me sucede que descubro que soy uno de los tantos que no aprendió cuando tuvo la oportunidad y ahora parece tarde pero tal vez no es imposible. Entonces me sucede que me pregunto ¿Servirá un salto? Y tal vez sirva pero tendría que ser un salto enorme y no creo que la parte física nos acompañe pero nunca lo vamos a saber si no lo intentamos. Entonces me sucede que entiendo que si el intento falla seríamos tragados por el abismo y allí acabaría la historia de esta vida. Entonces me sucede que necesito saber si hay alguien que me quiera acompañar en el intento. Entonces me sucede que le converso, de mi visión, a mi hija menor que tiene 20 años, y no está de acuerdo. Entonces me sucede que salgo del trance y la veo lejos, al otro lado del abismo, y entiendo que ella va hacia adelante y yo tengo que saltar o comenzar a retroceder.
miércoles, 22 de junio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 31
Me sucede que a veces tengo muchas ganas de quedarme quieto pero no sé cómo se hace eso. Quisiera parecerme a una piedra y a un árbol, que sólo se mueve al impulso del viento pero que jamás abandona su lugar. Entonces me sucede que descubro que soy igual a todas las cosas y no veo diferencias en mí. Tal vez no puedo quedarme quieto como la piedra ni puedo moverme al impulso del viento como los árboles y entonces me sucede que descubro que no soy igual, que no me parezco y me da pena porque quisiera parecerme. Parecerme a todas las cosas y ser el Todo grande donde está todo porque todo es igual. Entonces me sucede que me veo escribiendo estas palabras y no sé si la piedra escribe.
martes, 21 de junio de 2011
ME SUCEDE QUE A VECES 30
Me sucede que a veces me doy cuenta que ya pasé los setenta años y que estoy viviendo “lo que me queda de vida”. Entonces me sucede que no quiero irme y que quiero quedarme en este mundo para siempre. A pesar de mis ejercicios tengo hígado graso, algo de sobrepeso, hipertensión y diabetes mellitus II, amén de una rosácea en la nariz que no me deja tranquilo. Me sucede, entonces, que nada es como antes y tengo que cuidar lo que como, tomar medicamentos y pensar que la ancianidad llegó a mi vida con su carga de achaques y dolores en cualquier parte del cuerpo. Entonces me sucede que me da un poco de pena cuando veo pasar a casi todo mundo a mi lado y ni siquiera me ven. Pero entonces me sucede que me doy cuenta de que no es tan desagradable ser anciano porque cuando uno es viejo anda estorbando en todas partes pero cuando uno es anciano ni siquiera lo ven y se puede vivir más tranquilo. Me sucede que a veces descubro cosas como estas y me doy cuenta que ni me enteraré cuando esté hablando puras tonteras que a lo mejor no lo son pero tampoco me daré cuenta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)