Me sucede que
a veces estoy rematadamente triste y entonces me sucede que siento que he
vivido demasiado, que el mundo cambió y no tengo nada que hacer aquí. Entonces
recibo un llamado telefónico desde un país lejano y me sucede que mi tristeza
se multiplica. Me sucede que me entero que un viejo amigo está enfermo de Alzheimer
y tiene Parkinson y que está refugiado en la casa de su ex esposa. Entonces me
sucede que recuerdo la enorme cantidad de veces que viajé a ese país y me quedé
en su casa donde recibí cariño con mayúscula. Me sucede que creo que no es
justo que eso le ocurra a un hombre bueno que trabajó, muy duro, durante toda
su vida para terminar así. No es justo. Entonces me sucede que me parece que la
vida es muy fea y no la quiero vivir.
Viejo zorro melancólico, jubilado, pensador y un poco tonto, quiere comunicarse contigo para contarte cosas que le ocurren en el corazón.
sábado, 7 de diciembre de 2013
sábado, 30 de noviembre de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 53
Me sucede que
a veces quiero ser el hacedor de cosas y descubro que no hago. Entonces sucede
que me descubro como pensador, soñador y poco hacedor. Ya no escribo canciones
ni me dejo deslizar por las páginas de la vida. Me sucede que estoy encerrado
en La Isla y no me nace la idea de salir. Entonces me sucede que no conozco el
mundo y descubro que envejecí demasiado rápido y que no sé, todavía, vivir como
viejo. Recibo un
llamado telefónico, soluciono un problema, y me sucede que nada hice para que
eso ocurriera. Pronto tendremos elecciones y habrá que elegir un presidente de
la república. Entonces me sucede que estoy seguro que va a salir electo mi
candidato y no sé de dónde me viene esta seguridad. Hoy me sucede que ni
siquiera estoy contento porque no sé para qué sirve eso. Mañana me va a suceder
que me voy a contentar y la vida me va a seguir sucediendo.
lunes, 28 de octubre de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 52
Me sucede que
a veces recibo correos de Paris o de Miami y pienso en mis hijas que se fueron
a buscar nuevos y mejores horizontes. Entonces me sucede que me da pena y lloro
por su ausencia pero entiendo que están haciendo su vida y trabajando en lo que
les gusta y les interesa. Entonces me sucede que pienso en que tal vez nuestros
horizontes no son tan bonitos y miro atardecer y no creo eso. Me sucede,
entonces, que recuerdo las veces que me pude quedar en otro sitio lejano y
moderno, lleno de cosas que aquí no hay. Sin embargo cuando pienso eso me
sucede que descubro cosas, muy cerca de mí, que son muy hermosas y que no
podría encontrar en ninguna parte. Me sucede, entonces que me voy a almorzar a
la cocina y comeré un pedazo de pollo con una cerveza sin alcohol y voy a
brindar por todos mis hijos, los que están aquí y los que están lejos. Me
sucede que voy a dejar a mis nietos para un segundo brindis, que será a la hora
de la cena. Entonces me sucede que me pregunto si sabrán cuanto los quiero, ya
sea aquí o allá.
sábado, 19 de octubre de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 51
Me sucede que a
veces me doy cuenta que durante un par de años no me sucedió nada, pero que me
ha vuelto a suceder. Lo que ocurre es que me sucedió que se me ocurrió entrar a
la Universidad y ocupé mi tiempo aprendiendo no me acuerdo qué y entonces me
sucedió que empecé a olvidarme que soy un tipo al que le suceden cosas y
dejaron de sucederme. Entonces me sucedió que me asusté y como la Universidad
no me gustó me arranqué y me metí a un Instituto donde me diplomé en Psicología
y luego me metí a otro Instituto donde me diplomé en Psicología Transpersonal
(esa me gustó) y luego me diplomé en Hipnosis Clínica y me sucede que ahora no
sé en qué me voy a diplomar. Entonces me sucede que viene gente y me cuenta que
tiene problemas o está deprimida, o no puede lograr una buena relación de
pareja, etc., y yo sé cómo sacarla del atolladero y eso hago. Entonces me
sucede que comienzo a estar contento y me gusta que lluevan elefantes en
Concepción, pumas en Temuco y mapuches en Cañete.
domingo, 3 de marzo de 2013
ME SUCEDE QUE AVECES 50
Me sucede que
a veces recuerdo cosas que he aprendido de la vida o de alguno de sus
personajes que deambulan por ahí. Entonces me sucede que recuerdo que, alguna
vez, Tito Matamala me enseñó que en la plaza de Concepción (ciudad del Sur)
llueven elefantes todos los inviernos. Entonces me sucede que descubro que en
la plaza de Temuco llueven pumas, salvajes, que nacen en la cordillera de
Nahuelbuta y no sé por qué razón se vienen a llover a la plaza de Temuco,
cuando deberían hacerlo en la plaza de Purén o de Angol. Pero me sucede que los
veo llover en Temuco y no me dejan pasear tranquilo por la plaza porque me caen
encima y parecen gatos gigantes tratando de comerme, pero no me comen. Entonces
me sucede que descubro que se trata de un juego de la mente y no sé si los
pumas son reales o yo me los inventé para que la plaza tuviera algo de la
gracia que tenía, cuando yo era niño, y servía para jugar a que llovían pumas y
cóndores del cielo. Me sucede entonces que ando, de plaza en plaza, esperando
que llueva algo pero no pasa nada (excepto en Concepción donde llueven
elefantes). Pronto me va a suceder que voy a estar en Cañete y voy a ir a la
plaza a ver si llueven mapuches y así tendría muchos amigos y se podría
recuperar la tierra para sus hijos legítimos.
viernes, 22 de febrero de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 49
Me sucede a
veces que despierto. Ha pasado mucho tiempo desde el último escrito y no me explico
por qué ocurrió eso. Me sucede que estoy mucho más viejo y se me olvidan
algunas cosas (tal vez se me olvidó escribir aquí). Entonces me sucede que viajo
por el país como si nada hubiera pasado, pero yo siento que han pasado muchas
cosas sobre todo aquí en mi corazón. Cuando me sucede que alguno de mis hijos
me acusa de haber sido un padre ausente se me ocurre que nada de lo que he
hecho existiría si así no hubiera sido y nada saco con preguntarme qué hubiera
ocurrido si hubiera sido distinto. Me sucede entonces que alguien me da un
abrazo, alguien me da la mano, alguien me agradece (no sé qué), alguien dice
que me quiere, alguien… muchas cosas. Hace algunos días me sucedió que aprendí
que Satanás pierde todo su poder si lo llamo SANATÁS y me río como hace mucho
tiempo no lo hacía. (Tal vez se desconcierta y por eso se confunde y no halla
qué hacer). Entonces me sucede que despierto, hoy, escribo, pero no estoy
seguro de haber despertado.
COLABORACIÓN DE A. Y.
Me sucede
que a veces me maravillo con los misterios del universo, ver los altos y bajos
de la existencia y los misterios de esta ilusión.
Me sucede
que a veces me deprimo y me dejo absorber por la mente consumida en
"porques", entonces me sucede que me doy cuenta que es una trampa de
la mente y sigo adelante.
Me sucede
que a veces me confundo entre Nietzsche,
Kierkegaard, Gurdijieff, Hermes, Osho,
Jung, Jodorowsky, Naranjo, Grof, Wilber, Castaneda, la Blavasky y Lao Tse...,
luego me doy cuenta que todo es mental, y que somos co-creadores de la
realidad, y me lo creo así porque me es útil.
Me sucede
que a veces siento el valor y los cojones para llevar su vida y me gustaría
compartir más con el, tal vez por que tengo un padre ausente, o por que siento
que estoy más en sintonía con su nostalgia que con la mascara egótica
de otros pseudomaestros del new-age.
Me sucede
que a veces siento la soledad del camino, y me doy cuenta que otra vez caí en
la trampa de la cabeza, y sigo creando bellas ilusiones, por que como dice el
buda: "Todo es una ilusión"... ¡Prefiero crear bellas ilusiones!
Espero
acompañarte más.
Un abrazo
viejo :)
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