miércoles, 13 de mayo de 2015

HA LLEGADO CARTA..!

Hola nieto:
Acabas de nacer y ya te he visto en tus primeras fotografías. 
Se me ocurre que vas a ser mi último nieto de modo que las he mirado con mucha atención y me has gustado. Te cuento que por acá abajo, en el fin del mundo, tienes un abuelo que te quiere porque eres parte de su sangre y se me ocurre que vas a ser un gran artista. Te quiero mucho y me gustaría alcanzar a tomarte en brazos antes del final. Estoy muy contento, dile a tu mamá que me mande tus datos de nacimiento (incluyendo la hora) para hacer tu Carta Natal y dejártela de herencia.
Bienvenido al mundo... El abuelo

miércoles, 6 de mayo de 2015

(Colaboración desde Miami). “YO NO BAILO POR BAILAR”. A mi madre y hermanas de la danza.

¿Por qué bailo? Me pregunto hoy. Hay algo hermoso en poder expresar esos sentimientos que cada día oculto en el mundo académico donde me he desenvuelto. Porque hay una emoción tan intensa, un vértigo maravilloso antes de un montaje. El día de mi única presentación compartíamos con mis amigas de la danza las maripositas en el estómago que se parecen a esa sensación de darle el primer beso a un hombre que te fascina. 
Me ha costado mucho en mi vida hacer amigas y relacionarme con otras mujeres. Un día conversábamos con mi tía y mi pareja acerca de las preguntas de inmigración que nos harían si tuviésemos que aprobar una entrevista en un país extranjero para corroborar si nuestra relación es verdadera.
¿Cuál es la mejor amiga de la Ely? – preguntó. Tras mucho pensarlo llegaron a una conclusión “La Ely no tiene una mejor amiga. Tiene un mejor amigo que es el Edson. Una de las cosas que me ha reglado la danza es conectarme con mi propia femineidad y la de otras mujeres hermosas con quienes he compartido. Porque los lazos que hemos construido bailando son de colaboración, de cooperación, de trabajar juntas como compañeras, apoyarnos las unas a las otras, animarnos y eso ha sido un tesoro, algo escaso y valioso.
El día de la presentación nos prestamos de todo, entre nosotras nos maquillamos, nos alisamos el pelo, nos ayudamos a arreglar el vestuario, y nos animamos porque las mujeres vivimos llenas de complejos por los prototipos impuestos acerca de cómo deberían ser nuestros cuerpos. La alegría de hacer un trabajo con todo el corazón y lograr una puesta en escena donde cada una entrega lo mejor de si. Conocí lo mejor de lo femenino gracias a estas lindas congéneres con quienes he tenido esta experiencia.
Hay veces en que la vida se pone triste, pero al bailar vuelvo a conectarme con la belleza que hay en ella. Sé que la danza y la vida tienen mucho en común. En ambas si nos esforzamos y nos entregamos a nuestros sueños, si nos arriesgamos podemos alcanzarlos. Se requiere de una valentía tremenda subirse a un escenario sin experiencia y vencer el miedo al ridículo. Enfrentar los temores para ahuyentarlos. En la danza dos segundos de desconcentración y te perdiste. Pero sólo tú lo notas. He aprendido a no angustiarme con mis errores ni bailando ni en la vida, todo se puede arreglar, enmendar, siempre podemos volver a comenzar siendo también benevolente con nosotras mismas, aceptando que pese a todo el trabajo nada ni nadie es perfecto y amar la vida así como es.
Me he dedicado a enseñar desde joven y puedo reconocer en mi profesora Jaz esa pasión por lo que hace. He aprendido mucho de pedagogía que he podido internalizar en mi propia práctica profesional. Cuando la conocí a Jaz fue en la presentación de una amiga que bailaba con ella. Me pareció increíble que una mujer pudiese motivar a un grupo tan grande de personas a realizar un montaje tan lindo tenía algo que yo debía conocer. Una de las cosas que aprendí estudiando pedagogía es que cada uno aprende cosas diferentes, a distintos ritmos y que no es provechoso intentar estandarizar los resultados de los estudiantes. Jaz siempre deja que toda persona que quiera bailar lo haga independientemente de lo que sepa, de la experiencia que tenga y es capaz de sacar lo mejor de cada una. Yo quiero ser una profesora así también. Antes me frustraba cuando me esmeraba en enseñar algo y a mis alumnos se les olvidaba. Hoy ya no tengo esa obsesión por controlarlo todo. La vida es imperfecta y hermosa a la vez.
Gracias a mis compañeras de la danza y de la vida por todo lo que he aprendido junto a ustedes. Las quiero mucho chicas."

Esto lo escribió una Alumna mía... Que emocionante.


La Cabeza-rina

jueves, 23 de abril de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 59

Me sucede que a veces siento deseos de contarte de esas cosas que se guardan en el corazón y que uno atesora como un sentimiento especial. Entonces me sucede que quiero hablarte del Cristóbal y eso voy a hacer. Me sucede, entonces, que se me aparece, alto y flaco, y me pide un libro. (Entonces me sucede que descubro que no sé cuántos años tiene pero debe estar en los quince, más o menos). Entonces me sucede que lo quiero mucho y me gusta su inteligencia y lo poco que habla porque me parece que no quiere perder energía hablando futilidades. Eso me parece y me sucede que me gusta porque yo nunca logré hacerlo y terminé rindiéndome a la costumbre mecánica de hablar por hablar. (En eso me parezco a su padre, o su padre se parece a mí). Entonces me sucede que tocan el citófono de mi puerta y tengo que dejar de escribir…

… Me sucede que volví y decidí salir a comprar el libro que me pidió y regalárselo… a veces me suceden esas cosas… y creo que son más importantes.

viernes, 17 de abril de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 58

Me sucede que a veces estoy al borde del abismo, a punto de caer, pero alguien o algo me agarra de alguna parte y me salva. Entonces me sucede que pienso en aquellos que caen y que, generalmente, les ocurre eso porque piensan que la caída es inevitable. Me sucede, entonces, que sigo pensando en positivo y descubro que casi lo había olvidado y por eso volví a verme en el borde del abismo y a punto de caer. Entonces me sucede que decido no volver a olvidarme y mantener mi pensamiento en positivo, siempre. Me sucede, entonces, que pienso en las veces en las que me he visto en esta misma situación y me he prometido lo mismo. Entonces me sucede que vuelvo a entender aquello de que el hombre es el único animal que tropieza, siempre, con el mismo obstáculo.

lunes, 23 de marzo de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 57

Me sucede que a veces pienso en mis hijas que viven en el extranjero y me da una penita dulce que no puedo remediar. Hay una que me escribe dos o tres veces al día y yo le contesto como una vez por semana. Me gustaría que supiera que no es porque no la quiero sino que no soy mucho de estar en el computador escribiendo correos por eso no le contesto todo. Entonces me sucede que de Miami me voy a París donde mi otra hija está esperando a un nuevo nieto y entonces me sucede que no sólo pienso en ella sino también en mis otros nietos que viven allá. (Hay uno que se llama Cabeza de Brócoli y ya está en su primera lección de música). Me sucede, entonces, que se me derrite el corazón y pienso en la Mechaloca (M.R.) que es mi hija-mamá y la quiero más. Entonces me sucede que me dan ganas de subir una foto de Cabeza de Brócoli para que lo conozcas y eso hago.

Alma Felina, Cuerpo de Mujer

Alma Felina, Cuerpo de Mujer
me sucede que cuando te recuerdo y quiero hablarte te me apareces en lineas escritas... y me sucede que te leo me haces sentir muy cerca tuyo... aunque extraño el abrazo y el beso en la nariz... me sucede que te cero desde el comienzo y hasta siempre... dicen que hasta siempre es mucho tiempo... entonces te cero muuuucho tiempo hasta siempre... me sucede que te cero y me haces muy feliz...
LA CABECTRA

miércoles, 11 de febrero de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 56

Me sucede que a veces siento que ya hice todo lo que tenía que hacer y descubro que estoy en este mundo de salida. Entonces me sucede que descubro que alguna vez tengo que haber estado de entrada pero no me acuerdo. Mis padres me enseñaron tan bien (por lo menos ese era su deseo) que terminaron creando a un tipo que llegó a la universidad después de los 50 años y allí aprendió casi nada porque ya la vida me había enseñado todo eso y más. Me sucede, entonces, que pongo atención a todo lo que se habla de la reforma educacional tan necesaria y me sucede que me doy cuenta que pretenden cambiar un sistema por otro y eso es todo lo que van a cambiar. Entonces me sucede que me pongo un poco triste porque veo a los jóvenes empujando para que las reformas se hagan realidad y hasta creen que van a ver el asunto ya hecho. Una reforma de ese tipo toma muchos años y los jóvenes salen a la calle a gritar consignas y tienen razón pero no se han dado cuenta que si se llega a concretar algún cambio va a ser dentro de unos treinta o cuarenta años y ellos ni siquiera van a estar vigentes o considerados útiles. Me sucede, entonces, que no me queda más remedio que convencerme de que estoy de salida y que esta salida es la entrada a otra cosa. Si no pienso así me va a suceder algo muy desagradable y muy feo. Entonces me sucede que me pongo a buscar algo que hacer, aparte de mis clases, de atender mi consulta y de ayudar a la gente a que sea un poco más feliz… y siempre encuentro algo.