Viejo zorro melancólico, jubilado, pensador y un poco tonto, quiere comunicarse contigo para contarte cosas que le ocurren en el corazón.
lunes, 28 de octubre de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 52
Me sucede que
a veces recibo correos de Paris o de Miami y pienso en mis hijas que se fueron
a buscar nuevos y mejores horizontes. Entonces me sucede que me da pena y lloro
por su ausencia pero entiendo que están haciendo su vida y trabajando en lo que
les gusta y les interesa. Entonces me sucede que pienso en que tal vez nuestros
horizontes no son tan bonitos y miro atardecer y no creo eso. Me sucede,
entonces, que recuerdo las veces que me pude quedar en otro sitio lejano y
moderno, lleno de cosas que aquí no hay. Sin embargo cuando pienso eso me
sucede que descubro cosas, muy cerca de mí, que son muy hermosas y que no
podría encontrar en ninguna parte. Me sucede, entonces que me voy a almorzar a
la cocina y comeré un pedazo de pollo con una cerveza sin alcohol y voy a
brindar por todos mis hijos, los que están aquí y los que están lejos. Me
sucede que voy a dejar a mis nietos para un segundo brindis, que será a la hora
de la cena. Entonces me sucede que me pregunto si sabrán cuanto los quiero, ya
sea aquí o allá.
sábado, 19 de octubre de 2013
ME SUCEDE QUE A VECES 51
Me sucede que a
veces me doy cuenta que durante un par de años no me sucedió nada, pero que me
ha vuelto a suceder. Lo que ocurre es que me sucedió que se me ocurrió entrar a
la Universidad y ocupé mi tiempo aprendiendo no me acuerdo qué y entonces me
sucedió que empecé a olvidarme que soy un tipo al que le suceden cosas y
dejaron de sucederme. Entonces me sucedió que me asusté y como la Universidad
no me gustó me arranqué y me metí a un Instituto donde me diplomé en Psicología
y luego me metí a otro Instituto donde me diplomé en Psicología Transpersonal
(esa me gustó) y luego me diplomé en Hipnosis Clínica y me sucede que ahora no
sé en qué me voy a diplomar. Entonces me sucede que viene gente y me cuenta que
tiene problemas o está deprimida, o no puede lograr una buena relación de
pareja, etc., y yo sé cómo sacarla del atolladero y eso hago. Entonces me
sucede que comienzo a estar contento y me gusta que lluevan elefantes en
Concepción, pumas en Temuco y mapuches en Cañete.
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