domingo, 31 de julio de 2011

ME SUCEDE QUE A VECES 38


Me sucede que a veces tengo muchas ganas de cantar y de hacerle regalos a la gente que quiero (a toda) y me prendo un clavel en la solapa y salgo a la calle y saludo a todos. Entonces me sucede que me doy cuenta de que la gente se extraña de que la salude y que tenga, para ellos, una sonrisa de regalo. Entonces me sucede que descubro que el mundo se puso demasiado serio y los que pasan fruncen el seño y caminan muy rápido y con la cabeza gacha. Me sucede, entonces, que prefiero la gente con la cabeza erguida, sonriente, no desconfiando de todos, con una sonrisa a flor de labios y una caricia suave para los niños. Miro los titulares de los periódicos y me sucede que encuentro sólo agresiones y cursos donde se aprende a engañar, a estafar, a violar los más sagrados principios, etc. Me sucede, entonces, que no les creo y sigo viendo al mundo hermoso, a la juventud hermosa, a los ancianos lindos y hay un edificio donde, en sus ventanales se refleja el sol. Entonces me sucede que descubro que el mundo es como uno quiere que sea y que sólo termina siendo nada más que un reflejo de lo que hay en nuestro interior.

lunes, 25 de julio de 2011

ME SUCEDE QUE A VECES 37

Me sucede que a veces no entiendo algunas cosas por más esfuerzos que hago. Entonces me sucede que me siento viviendo en un mundo que se maneja con reglas que no alcanzan a llegar a mi entendimiento. Me sucede que cuando los estudiantes marchan por las calle de Valparaíso y veo, a la vuelta de la esquina, a los carabineros, vestidos con trajes especiales, cascos especiales zapatos especiales, escudos, escopetas para lanzar gases lacrimógenos o balines de goma, con sus lumas en la mano, dispuestos a lanzarse contra ellos a ejercer la represión y la violencia, me dan ganas de sacar la cabeza por la ventanilla del auto y gritarles: “¡¿No les da vergüenza?!”. Entonces me sucede que entiendo que no les da vergüenza y mi corazón se apena y no lo puedo evitar.

lunes, 18 de julio de 2011

ME SUCEDE QUE A VECES 36

Me sucede que a veces me decido a dejar este mundo y a dedicarme a vivir mi mundo interno donde suceden cosas maravillosas, entonces me sucede que me siento contento de tomar esa decisión y comienzo por dejar algunas cosas y meterme de lleno en mis escritos. Me sucede entonces que me pregunto ¿Habré nacido para eso? ¿Y por qué me demoré tanto en darme cuenta? Entonces me sucede que no encuentro respuestas y comienzo a practicar mi nueva vida importándome nada encontrar respuestas o no. Esta mañana no hace frío y estoy muy contento, entonces me sucede que siento que me he encontrado conmigo, viviendo de minuto en minuto. Me sucede, entonces, que descubro que este minuto estoy vivo pero el próximo no sé y no importa porque no existe.

sábado, 9 de julio de 2011

ME SUCEDE QUE A VECES 35


"No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad..."

Hoy asesinaron a Facundo Cabral... ¿Puede haber tanta maldad en el planeta?... Facundo era un hombre que repartía amor por todo el mundo.... ¿Qué es esto?... No es nada más que falta de amor.... Tengo mucho dolor en el corazón, como debe tenerlo él por la maldad del ser humano... Claudio Guzmán me llamó por teléfono y me dijo que tal vez el amor se estaba retirando, como el mar, para volver en una ola gigantesca a salvar a la humanidad porque el hombre parece que ya no se salvó a sí mismo.
¡Hasta pronto Facundo! Aunque yo creo que tu espíritu no se va a ir al cielo sino que se va a repartir, en pedacitos, en todos los corazones de los hombres de la tierra.
Hoy me sucede que estoy triste y no lo puedo evitar.

domingo, 3 de julio de 2011

ME SUCEDE QUE A VECES 34


Me sucede que a veces son las diez de la mañana y hace mucho frío. El invierno parece que quiere llegar y espero que lo haga para ver llover. Entonces me sucede que pienso en aquellos que no tienen como protegerse del frío y de la lluvia. Entonces me sucede que me da un poco de pena pero nada puedo hacer como no sea sentir en el corazón un profundo amor por esa gente. Me sucede, entonces, que me gustaría que todo fuera mágico y que el mundo se pintara de colores para volver a salir a la calle a encontrarnos con los otros niños y a jugar juegos inocentes y otros no tanto. Entonces me sucede que me doy cuenta que he envejecido y que no soy un niño. (Me sucede, entonces que me asusto).