jueves, 23 de abril de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 59

Me sucede que a veces siento deseos de contarte de esas cosas que se guardan en el corazón y que uno atesora como un sentimiento especial. Entonces me sucede que quiero hablarte del Cristóbal y eso voy a hacer. Me sucede, entonces, que se me aparece, alto y flaco, y me pide un libro. (Entonces me sucede que descubro que no sé cuántos años tiene pero debe estar en los quince, más o menos). Entonces me sucede que lo quiero mucho y me gusta su inteligencia y lo poco que habla porque me parece que no quiere perder energía hablando futilidades. Eso me parece y me sucede que me gusta porque yo nunca logré hacerlo y terminé rindiéndome a la costumbre mecánica de hablar por hablar. (En eso me parezco a su padre, o su padre se parece a mí). Entonces me sucede que tocan el citófono de mi puerta y tengo que dejar de escribir…

… Me sucede que volví y decidí salir a comprar el libro que me pidió y regalárselo… a veces me suceden esas cosas… y creo que son más importantes.

viernes, 17 de abril de 2015

ME SUCEDE QUE A VECES 58

Me sucede que a veces estoy al borde del abismo, a punto de caer, pero alguien o algo me agarra de alguna parte y me salva. Entonces me sucede que pienso en aquellos que caen y que, generalmente, les ocurre eso porque piensan que la caída es inevitable. Me sucede, entonces, que sigo pensando en positivo y descubro que casi lo había olvidado y por eso volví a verme en el borde del abismo y a punto de caer. Entonces me sucede que decido no volver a olvidarme y mantener mi pensamiento en positivo, siempre. Me sucede, entonces, que pienso en las veces en las que me he visto en esta misma situación y me he prometido lo mismo. Entonces me sucede que vuelvo a entender aquello de que el hombre es el único animal que tropieza, siempre, con el mismo obstáculo.